"Son mis amigos, en la calle pasábamos las horas;
son mis amigos, por encima de todas las cosas..."
Hoy volvimos para ser niños. Cruzamos miradas y sin darnos cuenta decidimos recobrar la inocencia, sin querer pasada, del ayer. No nos importó reír hasta que doliese. Tampoco asombrarnos cual niño con cada detalle al paso. Fijar la mirada durante un prolongado rato en unos patos asomando nuestra cabeza por la Betis tampoco. Ni montar en un balancín, aunque según las indicaciones a nosotros no se nos deba permitir. Decidimos respirar infancia y, aspirando para que le llegase al otro, transmitir que lazos que unen desde tan hondo no se rompen con facilidad. Y aun vulnerables, fuertes después de todo. Hoy decidimos reír, creímos conveniente olvidar egoísmos y nos dio por desprender enlaces y lo bueno que termina prevaleciendo al final. Hoy decidisteis reír, y a mí, siendo así, me fue inevitable.
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