Si por un momento el corazón hablara,
si por un momento pudiese materializar lo abstracto.
Ay, si por un momento este órgano articulara palabra,
si por un momento lo dijese exacto.
Si por un momento se vaciara,
si por un momento compartiese la belleza del acto.
Ay, si por un momento lo que contiene gritara,
Si por un momento percibiese tu tacto.
En un momento florecería,
sin dilación con alaridos comunicaría,
en total locura proclamaría
que qué sentido se halla en la existencia
si un diciembre no hubiera para descubrir tu eufonía.
La eufonía afinada
que en posesión de tu garganta se halla,
la gallardía delicada
que el roce de tus labios regala.
La locura acariciada
de tu pensamiento en exceso por mí gozada,
la sedosa ágata dorada
sólo por tu mirada obsequiada.
El presente de tu amor envuelto
en qué mejor papel que el afecto,
aquel que de tu presencia efecto
no da más a mi ser que placer selecto.
La mera idea de rozarte lento,
aquella leve y extraordinaria imagen de tu beso…
Si por un momento el corazón hablara,
si por un momento con el tuyo conversase.
Ay, si por un momento lo inexplicable explicación
encontrara,
si por un momento esta intensidad se paralizase.
Si por un momento a tu mano entrelazara,
si por un momento tu roce eterno se hiciese.
Si por un momento tu fragancia enfrascara,
si por un momento y para siempre, ay, a tu lado estuviese.