miércoles, 19 de junio de 2013

Hastío.

Que nadie me despierte hasta que no lo tenga entre mis brazos. Que nadie se atreva a perturbar mi sueño sino es para abrir los ojos y ver el brillo que sólo él desprende. Que nadie susurre siquiera lo más mínimo al oído porque no quiero más suspiros que su amor proclamado en voz alta, por su voz. Que nadie, sino sus brazos y su calor son los que quiero rodeando mi despertar plácido. Por favor, que nadie lo haga.